Donde habite el olvido

¿Dónde están las horas muertas
que en el cielo se desvanecen?
Dolor, perturba; el pesar de los años.
¿Dónde los cantos verdes
que en el alma hieren?

¿Dónde las finas brisas
que en las tardes nos pierden?
¿Dónde las piedras inhertes
que nuestras alabras mecen?

Se acabó volver de nuevo,
terminó mecer el cielo.
Vimos, perdidos, el lamento;
perdidos, también, en nuestro ego.

Blanden los viejos escudos,
las espadas se tuercen.
Los jóvenes, mudos,
ya en la nada desvanecen.

Lamentos, penumbra;
el pesar de los años.
Dolor, perturba;
el pesar de los años.

Acecha tras la sombra,
esgrimida en el viejo portal.
El dolor escombra
previo al umbral.

Allá van,
donde habite el olvido;
allá van,
donde todo es retorcido.

Hiván Ramone