Pasan los años pero recuerdo aquello con tal nitidez que a veces es como si aun lo viviera. La recuerdo tan bella, tan frágil. Recuerdo sus besos, sus caricias, sus abrazos.
Fue tan ardiente, me sentía vivo, seguro, fuerte, nada podía hacer que me doblegase ante nada. Pero como todas las cosas en la vida, hasta ella misma, se acaban; y aún así el primer amor nunca se olvida.
Tendría unos 13 años, quizás algo más, pero eso ahora no importa. Lo realmente importante es relatarte esta breve historia de amor. La señorita en cuestión, era una compañera de clase, también éramos vecinos, pero nunca me había fijado en ella hasta ese instante. Era mediodía, empezaba la primavera, lo se por que el ciruelo de detrás del edificio en el que vivía empezaba a echar flor, se ponía verdaderamente hermoso. Regresábamos de clase, y en mitad del camino ella empezó a hablarme; cosa que jamás había hecho entonces, pues normalmente solíamos ir con mas gente, pero aquel día, al ser el primero después de vacaciones de semana santa, solo volvíamos ella y yo; me empezó a asediar con preguntas muy complejas como para contestarle, me pregunto si me gustaba alguna chica, si tenia novia, si la había tenido antes, en un principio me sobresalte, pero me di cuenta rápidamente de a donde quería llegar, no mentí en ninguna de mis respuestas. Al ir cruzando el parque, me invito a sentarme en un banco, acepte amablemente. Allí sentados prosiguió su interrogatorio, pero cuando estábamos frente a frente, mirándonos a los ojos algo me recorrió la espalda de arriba abajo, sentí un flechazo. Durante varios minutos quede rendado de la belleza de sus ojos, solo volví en si cuando me pregunto si le gustaba, entonces todo se hizo silencio, hasta los pájaros dejaron de cantar, como si estuvieran atentos a esa precisa pregunta.
Me puse todo rojo, y tras tragar algo de saliva, le dije que no podía responderle a eso con palabras, ella frunció el ceño, y yo le pregunte si yo a ella le gustaba, ella respondió que si sin dudarlo, y tras ese si me abalance sobre ella, como una leona cuando alcanza al antílope, y la bese apasionadamente. Después de ese día empezamos a vernos con mas frecuencia, hasta que transcurridos unos quince días ella me pregunto a ver si éramos novios, a lo que yo le dije que si, si ella quería. Entonces empezamos una relación que duró algo más de un año.
Recuerdo la primavera siguiente, ella empezó a salir los sábados al cine, a conocer a otros chicos a parte de los del instituto. En uno de esos sábados coincidió que salimos ambos, a la salida del cine me dijo que si quería que fuéramos a tomar algo, yo acepte. Estando en el bar, le dije que iba al baño, tras salir del baño, vi como un chico algo mas mayor que yo se acercaba a saludarla, ella lo rodeó con sus brazos y el la besó. Tras ver eso, y a demás que ella no hizo nada por evitarlo, me llene de ira. Todo enfurecido agarre a aquel chico por el pelo y le ateste un puñetazo en su cara, cayo al suelo y le di una patada en el estómago. Seguidamente me di la vuelta, cogí mis cosas y me fui corriendo.
El resto de la historia empieza a entristecerse y no tengo ganas de hablar de ello, pero me quedo con todo lo vivido aquel año y pico.
Louis Gomel, Ética Adolescente
3 comentaris:
"Hasta ella, se acaba."
Es profundo, muy real, y hermoso, incluso aunque a final tenga un tinte gris.
Un beso.
Estoy de acuerdo con yasmin muy profundo,
"Cada minuto que pasa es una oportunidad para cambiarlo todo;cada instante es una nueva ocasión para mejorar."
Hace mucho que te debo un comentario en el blog y esta entrada realmente me a encantado."Fue tan ardiente, me sentía vivo, seguro, fuerte, nada podía hacer que me doblegase ante nada. Pero como todas las cosas en la vida, hasta ella misma, se acaban; y aún así el primer amor nunca se olvida" increible....
Un besote.
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