Una amapola estridente
susurra al oído,
que un viento de poniente
ha vencido.
Y un árbol de hoja perenne
que ha caído
viene a cantar a Oriente
un himno abatido.
Es el sol de media noche
con sus rayos apagados,
el que le dice al fantoche
que está acabado.
Y es el negro azabache
que se ha hermanado
con el perfil de una hache
pintada en el vaho.
Hiván Ramone.
2 comentaris:
Me gusta, gracias por compartirlo.Saludos
Gracias a ti por leerlo. Me alegra que te guste. Saludos
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