Sara.

Desconocidos que se conocen
a golpes de noches de insomnio.
Cuerpos desnudos
en un amanecer ominoso.
Sueño diurno
por una noche de insomnio.

Vueltas de tuerca
a la luna escondía.
Noches
de fiesta infinita.

Camino andado,
en la oscura habitación.
Desconocidos encontrados,
cantando esta canción.

Tus labios,
llenos de secretos.
Mis ojos,
llenos de lamentos.
Tu cara,
perdida en este instante.
Mi alma,
que ella misma se renace.

No somos nada,
somos casi todo.
Somos la misma noche,
que muere cada mañana.

Hiván Ramone